Las copias de seguridad son uno de los elementos más importantes dentro de la ciberseguridad empresarial, aunque en muchas empresas siguen viéndose como algo secundario. A menudo se da por hecho que “nunca pasará nada”, hasta que ocurre un fallo y la información se pierde.
Una copia de seguridad permite recuperar datos en caso de errores humanos, fallos técnicos, problemas de hardware o ataques informáticos. Documentos, bases de datos, correos electrónicos o archivos de trabajo forman parte del día a día de una empresa y su pérdida puede afectar gravemente a la continuidad del negocio.
Uno de los errores más comunes es confiar en que los datos están seguros solo porque se almacenan en un ordenador o en un servidor. Un fallo del sistema, un corte eléctrico o un simple error al borrar archivos puede provocar pérdidas irreversibles si no existe una copia previa.
Además, no basta con hacer copias de forma puntual. Es fundamental que las copias de seguridad se realicen de manera periódica, estén correctamente organizadas y se revisen con cierta frecuencia para comprobar que realmente funcionan. De lo contrario, pueden generar una falsa sensación de seguridad.
En el entorno empresarial, contar con un sistema de copias de seguridad bien gestionado aporta tranquilidad y permite reaccionar con rapidez ante cualquier imprevisto, evitando paradas prolongadas y reduciendo el impacto económico de los incidentes.

